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el monje que vendio su ferrari

“… si quieres mejorar tu vida, debes correr tu propia carrera. No importa lo que la gente pueda decir de ti. Lo importante es lo que te digas a ti mismo. No te preocupes de las opiniones ajenas siempre y cuando sepas que estás haciendo lo correcto. Puedes hacer lo que gustes mientras a tu conciencia y a tu corazón les parezca justo. No te avergüences de hacer lo que consideras correcto; decide lo que está bien y aférrate a ello. Y, por el amor de dios, no caigas en el hábito de medir tu propia valía en función de la valía de los demás…”

(Robin S. Sharma)

monje

va por ustedes 2012

corre

…corremos por la adrenalina. Salimos a la calle para conquistarla. Nos unimos para lograrlo. Nunca caminamos, ni hacemos footing. Comemos lo que nos da la gana. Bebemos lo que nos apetece. No nos importa ensuciarnos. Dejamos todo de lado para salir a correr. Las cintas de correr, van en contra de nuestros principios. No creemos en los gimnasios. Nosotros somos nuestro propio club.
Nunca nos perdemos un encuentro. Y estamos juntos en esto hasta el final.

Corriendo dejamos nuestros problemas atrás. Devoramos hidratos de carbono. Somos fuertes. Somos conocidos por nuestras carreras. Estamos listos para cualquier reto. Hemos recorrido cientos de Km. No tememos a la oscuridad. Cuando corremos somos los mejores. Siempre vamos más allá y lo damos todo. No tenemos problemas para aparcar. En menos de 30 minutos estamos ahí. No nos preocupa echar barriga. El footing no va con nosotros. Los taxis son caros. Los coches con el enemigo…

¿cuantas quedan?

Tres ranitas se encuentran sobre una gran hoja de nenúfar que flota sobre un estanque. Una ranita decide echarse al agua. ¿Cuántas ranitas quedan? ¿Dos?

¡Pues no!
Siguen quedando las tres, porque no es lo mismo decidir hacer algo que hacerlo.

(Jaume Soler)

the versatile blogger

A la camarada másquevivir.com le han otorgado un premio llamado “The Versatile Blogger”, y ella a su vez ha tenido el honor y cortesía de concederselo entre otros, al blog de lasonrisaesgratis.

Gracias niña, una sonrisa con reverencia para ti. 🙂

Tengo entendido que tras la concesión del premio, viene el compromiso de desvelar 7 cosas sobre quien cae. Me ha tocado.

Que digo yo, ¿Por qué tienen que ser 7? ¿Tendrá algo que ver con las 7 maravillas del mundo?.
Los que me “conoceis” un poquito, por las charlas que tenemos ya sabeis que no me entusiasma especialmente hablar sobre mi misma, pero un premio es un premio (creía que iba a recibir algo en metálico, salir en la tele a ser posible en la prensa rosa, llenar miles de portadas de revistas que digo miles, millones de portadas… 🙂 Bromas aparte, en la sombra se vive muy bien. 🙂

Bueno pues ahí van mis 7 maravillas del mundo:

1.- Cuando existían los spaces fui la bruja avería. Después evolucioné como los Pokémon y me convertí en “lasonrisaesgratis”. 🙂

2.- En mi tiempo libre practico deporte, últimamente me da por correr y entre una marabunta de gente he conseguido subir al podium alguna vez. 🙂

3.- Este blog es completamente anónimo, ninguna persona de mi día a día sabe que tengo este tesoro. 🙂

4.- Le debo parte de mi existencia virtual al vecino generoso que deja su línea abierta. ¿A que ahora se entera y la cierra? 🙂

5.- Me molesta perder el contacto con las personas que quiero, aunque también sé que nadie es imprescindible. 🙂

6.- Juego a la loto con números dichos por alguno de vosotros. 🙂

7.- La séptima, la dejo en carta blanca. ¿Hay algo que quieras saber y que no “aiga” dicho ya? Pregunta pues… si te atreves. 🙂
Por cierto, el que pregunta lo que no debe, oye lo que no quiere. 🙂

Y ahora paso la patata caliente, y cedo el honor de premiados para:
josmanu.wordress.com
violetasdormidas.wordpress.com
elcajondepandoro.wordpress.com
brujjilla.wordpress.com
lasonrisadelapluma.wordpress.com

diario de un seductor

Hay dos clases de personas: las que viven dormidas y las que están despiertas; las que no se plantean nada y las que no paran de hacerse preguntas; los cómodos conformistas y los incansables buscadores; los pasotas pasivos y los angustiados activistas; los creyentes y los creativos; las ovejas blancas y las negras; los explotados y los explotadores; los que se dejan comprar y los que no están en venta; los estúpidos cortos de mente y los listos que se las saben todas; los pragmáticos y los románticos; los que viven distraídos y los que están pendientes del trabajo; los realistas y los utopistas; los ingenuos y los cínicos; los que llevan corbata y los hippies; los gregarios y los individualistas; los urbanitas y los rústicos; los fanáticos y los me importa un bledo; los violentos y los pacifistas; los adaptados y los outsiders; los que lo tienen todo muy claro y los que a menudo se contradicen…

No, no hay dos clases de personas. En realidad, cada persona puede ser muchas personas a la vez, muchas máscaras o muchas personalidades que se van sucediendo una detrás de la otra… Lo más importante no es llegar a comprender quiénes somos de verdad, sino jugar a ser todo lo que podemos ver y experimentar sin miedo a las infinitas posibilidades que nos ofrece la vida.

(Soren Kierkegaard – Diario de un seductor)

la promesa de la paz

Hoy he vuelto a creer en el ser humano. Iba en el metro, enfrascada en unos documentos; sentadas frente a mí, una señora de cierta edad y la que aventuro era su nieta, una nena de 4 o 5 años, que decía “hola” a todos los que la rodeábamos en el vagón.

Casi todos, yo también, con la atención centrada en un libro o una revista, en mirar sin ver nada por la ventanilla oscura, o en navegar en Internet con el smatphone. Teléfono en mano, se sienta a mi lado un joven ejecutivo trajeado. La nena le dice “hola”, cada vez un poquito más alto y un poquito más cerca. El joven, abstraído en la pantalla de su móvil. Apenas un par de minutos después, en la siguiente parada, abuela y nieta se levantan para apearse y, justo entonces, al pasar por nuestro lado, la pequeña pone su manita menuda en la cara del ejecutivo, lo obliga a mirarla y le planta un beso en la mejilla.

¡Qué instante! Hubo sonrisas, alguna carcajada apagada, comentarios. Pero lo que quedó en el ambiente fue la magia de un beso, ofrecido a cambio de nada. Un gesto esperanzador. Los que vienen detrás están sin malear, solo quieren que los escuchemos y les presentemos la atención que merecen. A cambio; la promesa de que, apelando a la bondad esencial con la que nacemos, practicamos el amor y la paz en vez de la guerra.

(Yolanda D. Rodríguez Couso)

por y para

Por cada sí. 

Por dejarme una rosa sobre el mantel cuando están bonitas. 

Porque siempre encuentro tus pies bajo las sábanas cuando estoy helada.

Por abrir todas las mañanas la puerta del garaje para que no tenga que bajar del coche. 

Por tus labios sobre los míos.

Porque preparas el café mientras me lavo el pelo. 

Porque ya no sabría querer a nadie más.

Por comer ensalada mañana, tarde y noche, sólo por complacerme.

Por tu voz.

Por llevarte a los niños a patinar para que yo pueda echarme una siesta.

Por ser el filtro para mis emociones.

Por aquella mesa para dos, a reparo, en mitad de un pequeño diluvio.

Porque hueles siempre a recién duchado.

Porque sabes valorar todo lo que hago para vosotros.

Por haber aprendido a pedir perdón.

Por aguantar estoicamente que me ponga a escribir a todas horas.

Por decirme que yo soy la única mujer a la que deseas.

Por el sabor de tu piel.

Por perdonarme cuando me pongo cabezota.

Porque guardas para mí el último sorbito de tu copa de vino.

Porque finges no ver mis defectos.

Porque mi cuerpo ya tiene forma de ti.

Y por lo que pasará en el balneario.

¿Qué pasará? Que entre bocado y bocado, nos desnudaremos con la mirada, para repetir lo que ya habrá pasado antes. Porque esa será nuestra noche. Tuya y mía. Por eso, también te quiero, aunque todavía no haya llegado ese día. Porque no imagino mi futuro sin ti. Porque si no te hubiera encontrado te habría estado buscando todos los minutos de mi tiempo.

(Ana Bergua)

vive como las flores

Maestro, ¿qué tengo que hacer para no sentirme siempre molesto y ofendido? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

– ¡Pues vive como las flores! – adviritió el maestro.
– ¿Y cómo es vivir como las flores? – preguntó el discípulo.

– Pon antención a esas flores – continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son suyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita, pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera. Esto es vivir como las flores.

(Jaume Soler – Relatos de ecología emocional)

darse cuenta

Se cuenta que la conocida autora Francesa Colette tuvo la oportunidad de contemplar la versión cinematográfica de la historia de su vida. Dicen que, al finalizar la proyección, uno de los espectadores le comentó:
– Viendo la película, me ha parecido que usted fue una niña inmensamente feliz.
A lo que Colette respondió:
– Eso parece. ¡Lástima que no me di cuenta a tiempo!

(Jaume Soler)

la calle de los sueños perdidos

Un hombre ha perdido un sueño y no lo puede encontrar.
Muchos seres perdieron un sueño. ¿Cuántos siguen el rastro del sueño perdido?

Un sueño puede perderse de día o de noche, a la hora indecisa de la madrugada, en la calle, en la casa, en un hotel, en una plaza, en un vagón de ferrocarril, en un barco. En cualquier lugar puede perderse un sueño como se pierde una llave. (…)

El mundo está lleno de sueños perdidos. (…)

Hay un lugar donde van a parar los objetos perdidos. Llaves, anillos, medallas, Cristos de plata y de bronce, cadenas, relojes, puñales, recuerdos de familia, todo lo que se pierde y encuentra. Menos los sueños. No hay una sección de extravíos y hallazgos para los sueños y los destinos. Un lugar, una especie de Rastro celeste, de entrecielo, donde uno pudiera hallar aquello esencial de su vida: o único que podría darle felicidad.

Dios creó al hombre para que fuera feliz.
Habría que crear ese lugar. Abrir una nueva calle fuera de la nomenclatura urbana.

La calle de los sueños perdidos, de los sueños equivocados, de los sueños fugitivos, remotos, desvanecidos, desencontrados; de los sueños que sobreviven; de los sueños inéditos; de la ausencia y de la espera; del regreso a un día en que el sueño pudo ser nuestro. En que pudimos encontrarnos con nuestro verdadero destino.

(Raúl González Tuñón)

Texto envíado por cortesía de Josmanu. 🙂

alicia en en país de las maravillas

“…- ¿Quiéres decir que crees que puedes encontrar la solución?
– preguntó la Liebre de Marzo.
– Exactamente- contestó  Alicia.
– Entonces debes decir lo que piensas – siguió la Liebre de Marzo.
– Ya lo hago – se apresuró a replicar Alicia. O al menos… al menos pienso lo que digo… Viene a ser lo mismo, ¿no?
– ¿Lo mismo? ¡De ninguna manera!- dijo el Sombrerero- ¡En tal caso, sería lo mismo decir veo lo que como, que como lo que veo!
– ¡Y sería lo mismo decir – añadió la Liebre de Marzo- me gusta lo que tengo,  que tengo lo que me gusta!…”

(Lewis Carroll)

como se compone una sinfonía

Se dice que cuando Wolfgang Amadeus Mozart era sólo un adolescente se le acercó un muchacho de su edad y le preguntó cómo componer una sinfonía. Impertumbable y seguro de sí mismo, Mozart le contestó que aún tenía que trabajar muchos años antes de poder hacerlo. Irritado, el joven le objetó:
– ¡Pero tú ya componías a los diez años!
La respuesta de Mozart fue demoledora:
– Sí, pero no tenía que preguntar cómo hacerlo.

(Historia y vida, nº446)

efecto mariposa

Imaginemos que un chico se va un año fuera de su ciudad para estudiar un máster en el extranjero. Y que al regresar a casa entra a trabajar de becario en una empresa. Allí aparece una nueva becaria, a quien sientan a su lado. Nada más verse, los dos jóvenes se enamoran. Y seis años más tarde se casan, forman una familia y viven juntos para siempre.

“El efecto mariposa” estudiaría la red causal de acontecimientos que hicieron posible que el chico coincidiera con la chica en un lugar físico determinado en un momento psicológico oportuno.

Al observar su historia detenidamente, comprobamos que el joven decidió estudiar un máster a raíz de la separación con su exnovia, a quien conoció años atrás en una discoteca. Remontándonos a esa noche de fiesta, destaca que el chico decidió salir con sus amigos tras perder una apuesta. Es decir, si no hubiera perdido la apuesta no habría ido a aquella discoteca y, en consecuencia, no habría conocido a su exnovia. Y si esta no lo hubiera dejado, no habría estudiado el máster, que es lo que le permitió entrar a trabajar de becario. Y fue precisamente este empleo el que le posibilitó conocer y enamorarse de la mujer con la que pasaría el resto de su vida. Perder una simple apuesta le llevó a ganar un amor eterno.

(Borja Vilaseca – Diario El País)

veronika decide morir

“…Cuando yo aún era joven y ejercía la profesión de abogada, leí cierta vez a un poeta inglés, y una frase de él me impactó mucho: «Sed como la fuente que se derrama y no como el tanque que siempre contiene la misma agua.»

Siempre pensé que él estaba equivocado: era peligroso derramarse porque podemos terminar inundando zonas donde viven personas queridas, y ahogarlas con nuestro amor y nuestro entusiasmo. Entonces, procuré  comportarme toda la vida como un tanque, nunca yendo más allá de los límites de mis paredes interiores.

Sucede que por alguna razón que nunca entenderé, padecí el síndrome del pánico. Me transformé en exactamente aquello que había luchado tanto por evitar, en una fuente que se derramó e inundó todo a mi alrededor. El resultado de eso fue mi internamiento en Villete.

Después de curada volví al tanque y os conocí. Os estoy agradecida por la amistad, el cariño y tantos momentos felices que me habéis dispensado. Vivimos juntos como peces en un acuario, felices,  porque alguien nos echaba comida a la hora exacta y podíamos, siempre que deseábamos, ver el mundo exterior a través del vidrio.

Pero ayer, por causa de un piano y de una mujer que ya debe de estar muerta hoy, descubrí algo muy importante: que la vida aquí dentro era exactamente igual a la vida allá afuera. Tanto allá como aquí las personas se reúnen en grupos, levantan sus muros y no dejan que nada extraño pueda perturbar sus mediocres existencias. Hacen cosas porque están acostumbradas a hacerlas, estudian asuntos inútiles, se divierten porque están obligadas a divertirse, y que el resto del mundo reviente y se las arregle por si mismo.

Como máximo contemplan (como nosotros lo hicimos tantas veces juntos) el noticiario de la televisión, sólo para tener la confirmación de lo felices que son en un mundo lleno de problemas e injusticias.

O sea: la vida de la Fraternidad es exactamente igual a la vida de casi todo el mundo en el exterior. Todos evitando saber lo que se encuentra más allá de las paredes de vidrio del acuario. Durante mucho tiempo eso fue reconfortante y útil. Pero la gente cambia, y ahora voy a la búsqueda de la  aventura, a pesar de tener sesenta y cinco años y ser consciente de las muchas limitaciones que esta
edad me impone.

Me voy a Bosnia: hay gente que me espera allí, aunque no me conozca y yo tampoco la conozca. Pero sé que soy útil, y que el riesgo de una aventura vale mil días de bienestar y confort…”

(Paulo Coelho)

¿Acaso mentías cuando dijiste que me amabas?

“…no puedo seguir contigo. Ya no te quiero lo que quiero y la comodidad de la rutina no es suficiente motivo para quedarme a tu lado. Se que debería decírtelo cara a cara, pero ya me conoces, soy un poco cobarde para esas cosas y me repelen las escenitas, así que he preferido irme como si huyera. Pasaré un día a buscar mis cosas, te comprenderé si las tiras a la basura. Besos…”

(Tino Pertierra)

 

justa literaria – nuit blanche

“…ya es la hora.

Doy, un paso. Me acerco a ti. Tomo aire antes de apoyar mi mano en tu hombro. Y te vuelves hacia mi. Veo como tu rostro se ilumina y me veo reflejada en tus ojos. Ahora ya lo se. Ya se que no eres un desconocido, ya se que no eres algo inalcanzable que solo pueda anhelar entre sombras… eres tú.

Me miras sin entender lo que ves en mis ojos, sin comprender porque te observo así cada noche. También como cada noche, te beso. Sonríes tímidamente. No necesitamos decirnos nada. Dejas algunas monedas encima de la barra que el camarero recoge, ansioso por cerrar el local. Y salimos a la fría calle, surcada por personas que jamás llegaremos a comprender, inundada de conciencias humanas, de las que desconocemos todo, en cada una de las luces de esas ventanas.

Caminamos el uno junto al otro, siempre hacia delante… enamorados de la noche. La gente se vuelve a nuestro paso… ven algo salvaje en nosotros. Y es verdad…”

(Lara Lloret Iglesias)

cara o cruz

Dos hermanos heredaron de su padre una extensa propiedad. Durante muchos meses pelearon para decidir cómo dividirían la tierra. Finalmente, al no llegar a ningún acuerdo, decidieron exponer a un sabio rabino su problema pidiéndole que les ayudara a resolverlo.
-Venid mañana – les dijo, y entonces hablaremos de ello.
A la mañana siguiente los dos hermanos acudieron nuevamente al rabino. Éste les dio la solución:
-Lanza una moneda al aire – le dijo a uno de los dos hermanos.
-Tú puedes escoger “cara o cruz”- le dijo al otro. El que gane dividirá la tierra.
-Esto no es ninguna solución – dijo uno de ellos. Seguimos en el mismo lugar donde estábamos.
-No es así – dijo el rabino. El que gana la tirada divide la tierra; pero será el otro el que escoja en primer lugar.

(Jaume Soler – Maria Mercé Conangla)

 

el lazarillo de tormes

“…- ahora voy a ser generoso contigo y voy a compartir este racimo de uvas para que lo disfrutes, tanto como yo. Lo vamos a repartir de esta manera: tú picaras una vez y yo otra,  con tal de que me prometas no tomar cada vez más de una uva. Yo haré lo mismo hasta que lo acabemos y así no habrá engaño – le dijo el ciego a su lazarillo.

Asi lo hicieron al empezar, pero a la segunda vuelta, el lazarillo traidor cambió de propósito y empezó a tomar las uvas de dos en dos. Al sospechar la trampa, el ciego intentó adelantarse y comenzó a tomar las uvas de tres en tres comiéndolas como podía. Acabado el racimo, le dijo el ciego a su lazarillo meneando la cabeza:
– Lázaro, me has engañado; estoy seguro que has comido las uvas de dos en dos o de tres en tres.
– No fue así, aseguró el chaval- ¿pero por qué sospecháis tal cosa?
– Muy fácil- respondió el sagacísimo ciego, porque yo comía de tres en tres y tú callabas…”

(Anónimo)

la vida viene a cuento : relatos de ecología emocional

Bocadillo de salchichón

¡Otra vez bocadillo de salchichón!

Como cada mañana, Pablo protestaba mirando su bocadillo, recién salido de su envoltura, a la vez que observaba con cierta envidia mi bocadillo de tortilla de patata.

Era nuestro primer trabajo. Ambos compartíamos la media hora del desayuno y aprovechábamos para hablar de nuestras cosas. Cada mañana se repetía el ritual. Nos sentábamos a la mesa, sacábamos de la bolsa los bocadillos correspondientes y los abríamos esperando que su contenido nos soprendiera. Cada mañana Pablo se encontraba con un bocadillo de salchichón y se quejaba abiertamente de su mala suerte.

¡Otra vez salchichón!

Algunos días me daba pena y le daba algún pedazo de los míos, que iban variando de contenido: jamón, queso, tortilla… Pero un buen día, harto ya de oír lo mismo a diario, le dije:

Oye, Pablo, si estás tan harto del salchichón, ¿por qué no le dices a tu madre que te prepare otra cosa y así cambias un poco?

No puedo. Lo cierto es que no es mi madre la que me prepara los bocadillos… ¡Los bocadillos me los preparo yo!

(Jaume Soler – María Mercé Conangla)