cuento zen : la taza vacía

Según una vieja leyenda, un famoso guerrero, va de visita a la casa de un maestro Zen. Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados y largos estudios. 

Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le enseñe los secretos del conocimiento Zen. 

Por toda respuesta el maestro se limita a invitarlo a sentarse y ofrecerle una taza de té. 

Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.

Consternado, el guerrero le advierte al maestro que la taza ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.

El maestro le responde con tranquilidad “Exactamente señor. Usted ya viene con la taza llena, ¿cómo podría usted aprender algo?”

Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó: “A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada”

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4 Respuestas a “cuento zen : la taza vacía

  1. Me han gustado enormemente los comentarios de Alan Ruf, Octavio, 1fernan.
    Los 3 habéis enfocado otros tantos aspectos diferente del texto.

    Mi primer enfoque sería que cada maestrillo tiene su librillo. Así que para adquirir ese nuevo conocimiento del Zen tendría que estar “vacío” de otros conocimientos anteriores.

    Por supuesto, entonces se plantearía lo que dice Alan, ¿de qué la llenamos, qué merece la pena?
    Se llenaría de aquello que nos inquieta y queremos adquirir, siempre merecerá la pena porque lo que nos interesa es lo que necesitamos.

    Tu segundo apartado de que quiere llenar la taza de sabiduría Zen porque lo que sabía hasta el momento le llevó a ello, es un pensamiento completo en sí mismo, perfecto.
    No se trataría de borrar lo adquirido, sino de tener que dejarlo de lado sin tomar en cuenta conocimientos previos. Se puede archivar la información sin que interfiera, aunque en un principio la mente tiene tendencia a ir a por ella.

    Lo que dice Octavio nos pasa. 🙂
    Tanto estudiar a Confucio y acabamos confusos del todo jajajajajjaa.

    Referente a lo que puso 1fernan, uffff. Lo que está escrito no se puede borrar, pero sí pasar la página. 🙂

    Besos.

  2. Y cuando la taza está vacía, ¿de qué la llenamos? ¿Cómo saber qué merece la pena?

    Por otra parte, el guerrero lo tiene claro: quiere llenarla de sabiduría zen. Pero eso lo sabe porque tiene la taza llena; con la taza vacía, es posible que quisiera llenarla de otra cosa.

    Saludos.

  3. A veces creemos saber todo de todo, cuando es probable que no tengamos idea de nada… SAludos!

  4. ahh el eterno problema, como vaciar la taza? es facil abandonar cosas buenas, pues el corazon se vuelve desprendido cuando se llena de amor, pero y esas cosas no tan buenas, esas que dejan marcas, ¿Quien las saca?
    tal vez solo soy retorcida¡¡
    Un saludo

"No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo." :) - (Georg Christoph Lichtenberg)

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