cuéntame cómo vives

Cuéntame cómo vives;

 

dime sencillamente cómo pasan tus días,

 

tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres

 

y las confusas olas que te llevan perdido

 

en la cambiante espuma de un blancor imprevisto.

 

Cuéntame cómo vives.

 

Ven a mí, cara a cara;

 

dime tus mentiras (las mías son peores),

 

tus resentimientos (yo también los padezco),

 

y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).

 

Cuéntame cómo mueres.

 

Nada tuyo es secreto:

 

la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo);

 

la locura imprevista de algún instante vivo;

 

la esperanza que ahonda tercamente el vacío.

 

Cuéntame cómo mueres,

 

cómo renuncias —sabio—,

 

cómo —frívolo— brillas de puro fugitivo,

 

cómo acabas en nada

 

y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.

 

(Gabriel Celaya)
 
 
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"No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo." :) - (Georg Christoph Lichtenberg)

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