la segunda mujer

“…los juzgados no suelen resolver estas cuestiones. No se considera acoso un empujón ni intentar entrar en la casa de quien ya no es tu mujer, ni que ese hombre llame a su hija de dos años para explicarle que no puede verla porque mamá no le deja.

No se considera acoso que ese hombre se aposte delante de su puerta durante toda la mañana, esperando a que salga para perseguirla por la calle, para insultarla delante de su hija, para presionarla. De eso nunca hay testigos, y la calle es además un espacio público.

Hay muchas cosas que los juzgados no resuelven: ser perseguida por aquel a quien quisiste, por aquel que un día te dijo lo que era el amor. Tú que no creías en el amor, tú que no te fiabas ni de tu sombra, tú que te entregaste, que te confiaste, ser perseguida por el que nunca se entregó.

Hay muchas cosas que una jueza no resuelve, Julia. Con una intensidad ciega ella pensaba en Dios, aquel Dios que le había mandado irse detrás de Gaspar. ¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué no había escuchado su propia voz? Luego miraba a Virginia y sabía por qué.

Aquél era un castigo merecido, pero temporal. El que te ama no te persigue, el que te ama no te retira la palabra, el que te ama te escucha, no se cansa. El que te ama nunca envejece, el que te ama no tiene edad…”

(Luisa Castro)

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"No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo." :) - (Georg Christoph Lichtenberg)

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